La semilla viene acompañada de espiritus cuidadores, de una historia milenaria que la resguarda, que la cuida, los Apus, La Pacha, etc.

Pero aquí no es nativa y en este territorio no he oído hablar de los nativos, no se los escucha, no se los ve.  Que plantas habían aquí?  que algas? que bichitos? que arboles? frutos, aves, que humanos vivían aca antes??

Siento que no debí traerla, porque temo que no la plante y merece igual que todo ser vivo vivir. Aunque sé muy bien que no quiere lastimar el contexto no nativo y el poco nativo que queda. Sé que no podre dar el paso para que viva mas, si no recurro al sistema biológico de este habitat y pido permiso a la pacha, el río y todo ente, a quienes les pertenezca este lugar, por ella, para que sea bien recibida y sea para bien. Pero no sé cómo, cuando, ni dónde hacer ese pedido y si pueda vivir hasta entonces. Aun así puede ser que no se adapte.

Enorme es mi pena y siento que no debí traerla.

Aunque percibo la angustia de miles de seres que no se pueden oir y ver, por millones de factores obtusos que hacen que no estén y esta compresión se ha abierto.

Siento mucho por ella, ser frágil e inocente, que ha venido a esta tierra. No debí traerla.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s